Books Should Be Free is now
Loyal Books
Free Public Domain Audiobooks & eBook Downloads
Search by: Title, Author or Keyword

Los pescadores de Trépang   By: (1862-1911)

Book cover

First Page:

BIBLIOTECA CALLEJA

EMILIO SALGARI

LOS PESCADORES DE "TRÉPANG"

VERSIÓN DIRECTA DEL ITALIANO

[Illustration]

CASA EDITORIAL CALLEJA MADRID 1916

ES PROPIEDAD. DERECHOS RESERVADOS

Imp. de "Alrededor del Mundo". Madrid.

LOS PESCADORES DE "TRÉPANG"

I. LA COSTA AUSTRALIANA

A principios de abril de 1850 iba costeando la región occidental de la tierra de Carpentaria, perteneciente al continente de Australia, una de las esbeltas naves chinas llamadas juncos. Tienen estos barcos alta arboladura, con grandes velas de estera, y la proa alta y redondeada. Los dos grandes escobenes para las cadenas de las anclas que llevan a proa, y que por las pinturas que los adornan semejan ojos, dan a esas naves aspecto de monstruos marinos. El junco navegaba despacio y con grandes precauciones.

Treinta hombres de cráneos rapados y largas trenzas en la nuca, piel amarilla, ojos oblicuos, medio desnudos varios de ellos y otros vestidos con anchas túnicas y calzones, también anchos, de tela floreada, estaban alineados en la borda de la nave, con las cuerdas de maniobras entre las manos, dispuestos a orientar las velas a la primera orden.

De pie en el castillo de proa un hombre de alta estatura, facciones enérgicas, piel bronceada y vestido a la europea, examinaba atentamente la costa australiana con un poderoso anteojo. Podría tener unos cuarenta años, y parecía ser el comandante de aquella tripulación de chinos. Detrás de él dos jóvenes de diez y seis y veinte años, respectivamente, de piel blanca como la de los europeos, pero no atezada como la que suele distinguir a la gente de mar, parecían esperar con cierta ansiedad el resultado de la minuciosa observación que estaba practicando el del anteojo.

¿Ves algo? le preguntó al poco rato el más joven de ellos.

No, sobrino contestó éste . No se ve ni un ser viviente.

¿Estamos cerca de la bahía?

La tenemos seis millas delante de nosotros, Hans.

¿Estás seguro de no engañarte, tío?

¿Un hombre de mar como yo equivocarse?... Vine aquí el año último a pescar el trépang , y no he olvidado la bahía.

¿Y por qué observas tan minuciosamente la costa?

Porque me va en ello la piel, y, sobre todo, la vuestra, sobrinos míos.

¿Qué temes?

Esa es tierra de salvajes, Hans. Ahora seguramente no hay nadie en la playa; pero de un momento a otro puede cubrirse de australianos.

¿Odian quizás a los hombres blancos?

No distinguen de razas: blancos, negros, amarillos, rojos o aceitunados, todos son manjares apetecibles para ellos.

¿Comen hombres esos salvajes?

Como nosotros comemos gallinas.

¡Qué brutos!

Tienen hambre, Hans. Su tierra nada produce; no hay animales en ella, o son escasísimos, y tienen que apencar con todo para comer.

Pero nosotros somos muchos, tío.

¡Muchos!...

Y tenemos fusiles y dos lantacas[1].

¿Cuentas con los chinos, Hans?... ¡Buena tripulación de conejos!... ¡A los primeros disparos se esconderían en la estiba!

Es que no veo tan fácil asaltar un barco.

¿Y cuando tengamos que saltar en tierra para colocar la caldera?

¿La caldera?

¡Ah, sí! Olvidaba que vosotros no sabéis aún lo que es la pesca del trépang . Todavía sois marinos de agua dulce.

¡Tío!... exclamaron los dos jóvenes en tono de reproche.

Pero pronto seréis verdaderos marinos ¡qué diablo! No se improvisan en un día los lobos de mar.

Es cierto.

¡Eh, Van Horn! gobierna hacia aquella punta. ¿La ves? gritó el comandante.

Un viejo marinero, de barba blanca, piel bronceada y curtida por el sol y los vientos de los mares tropicales, y que empuñaba la caña del timón, dijo:

La veo, Capitán. Aunque tengo sesenta años, aún conservo la vista.

El junco, que seguía costeando lentamente la aguda península que se extiende entre el mar de Coral y el golfo de Carpentaria, y que se prolonga por los bajofondos del estrecho de Torres, puso la proa hacia un promontorio peñascoso, que parecía proteger una profunda ensenada... Continue reading book >>




eBook Downloads
ePUB eBook
• iBooks for iPhone and iPad
• Nook
• Sony Reader
Kindle eBook
• Mobi file format for Kindle
Read eBook
• Load eBook in browser
Text File eBook
• Computers
• Windows
• Mac

Review this book



Popular Genres
More Genres
Languages
Paid Books